


Sumérgete de lleno en el fascinante pasado de Belgrado al visitar su fortaleza defensiva y el parque Kalemegdan, ubicado en el cruce de los ríos Sava y Danubio.
La pintoresca calle Knez Mihailova recibe su nombre del príncipe Mihailo Obrenović, quién ayudó a la reforma de Serbia al defender una Federación Balcánica. Con varios edificios construidos en la década de 1870, hoy es un popular lugar de encuentro local y el enlace entre Terazije y Kalemegdan.
Uno de los lugares más emblemáticos de Belgrado es el templo de San Sava, una de las iglesias ortodoxas más grandes del mundo. No te puedes perder su decoración interior, con sus revocos dorados y coloridos mosaicos.
Skadarlija, ubicada en la ciudad vieja, es el lugar ideal para disfrutar de la gastronomía tradicional en sus cafeterías y restaurantes acogedores. Por la noche, sus pintorescas calles adoquinadas se convierten en un hervidero de bares y música en directo.
Los amantes de la ciencia no se pueden perder el Museo Nikola Tesla, ubicado en el centro de Belgrado. El museo destaca el trabajo de este importante científico. Explora su fantástica colección y eventos para toda la familia.
Al sudoeste del centro de la ciudad, se encuentra Ada Ciganlija, una isla del río Sava. Pasa la tarde disfrutando del clima en la zona de baño, haz un picnic, practica algún deporte con tus amigos o disfruta de actividades, como el minigolf o el yoga.